Cómo se trabaja la empatía en el Colegio de Educación Especial María Isabel Zulueta

Empatizando con La Palma

En el Colegio María Isabel Zulueta, además de los contenidos académicos, se trabajan con los alumnos las habilidades necesarias para la vida. El objetivo es prepararlos para que desarrollen su proyecto de vida y sepan afrontar las distintas situaciones y retos que se les plantearán.

Dentro de su proyecto de vida, las relaciones personales son una parte fundamental, imprescindibles para el desarrollo personal de cualquier individuo. Por ello, en el Zulueta se trabaja la empatía entre otras competencias sociales y emocionales que son la base de las relaciones personales.

Según UNICEF, la empatía es una habilidad que nos permite entender y compartir los sentimientos de los otros. Es ponernos en el lugar de otras personas y mirar a través de sus ojos.

Pero también es importante regular la capacidad empática a través de ecpatía, que consiste en limitar la implicación cuando esta pueda llegar a ser excesiva y perjudicial para el otro o uno mismo. La ecpatía protege de la inundación afectiva y evita dejarse arrastrar por las emociones ajenas. Mientras que la empatía supone “ponerse en el lugar del otro”, la ecpatía sería “ponerse en el propio lugar”, y ambas cosas son necesarias.

Para trabajar la empatía con los alumnos, se utilizan situaciones reales, como por ejemplo, el enriquecedor ejercicio que se hizo durante la erupción del volcán de La Palma.

Tras explicar a los alumnos de EBO y TVA qué estaba ocurriendo en la Palma y cuáles eran las consecuencias para las personas que vivían allí, se desconectó

por un momento de los pensamientos y necesidades propios para pensar en los palmeros. En seguida, los alumnos se pusieron en su lugar y desearon ayudarles, pensando qué se podía hacer desde el Colegio para hacerles sentir un poco mejor y acompañarlos en esos difíciles momentos.

Los alumnos enviaron cartas y dibujos expresando todo su cariño, apoyo y ánimo a una Escuela Infantil de una de las zonas más afectadas por la erupción del Volcán. Profesores y alumnos de la Escuela Infantil respondieron agradecidos con un vídeo que mostraba cómo habían empapelado su centro con los mensajes de los alumnos del Zulueta:

“Espero que vuestros alumnos se sientan orgullosos de habernos acompañado y abrazado en la distancia. De pensarnos y consolarnos… Les enviamos un agradecimiento inmenso y también para quienes los acompañan educándoles desde el corazón y sembrando semillas de empatía, afecto y solidaridad”

Los alumnos del Zulueta se sintieron muy felices y orgullosos al recibir esta respuesta. Porque cuando sentimos empatía hacia otras personas, nuestro cerebro segrega oxitocina de manera natural, la hormona que nos ayuda a experimentar bienestar, placer y afectividad; ¡la hormona de la felicidad!

 

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